Bienvenidos a este espacio: un lugar de reflexión y opinión pública...

¡Hola!, les doy la más cordial bienvenida a este espacio que también es su espacio. Espero que crezca conforme el paso del tiempo y claro con sus comentarios, sugerencias, acuerdos y desacuerdos.
Aquí encontraran de todo un poco... tanto reflexiones, posturas, entre sentimientos y poemas, así como temas que le interesan a mi materia.
Les invito a comentar, a expresarse, a dialogar ya que hay que hacer de este espacio ¡un lugar de reflexión y opinión pública!... así que lo único que no se admite, son los personajes "sin nombre" por lo menos con un pseudonimo ya que todos tenemos identidad y existimos en este planeta.
Sean pues, BIENVENIDOS A ESTE ESPACIO QUE ES SU ESPACIO...
¡Saludos a todos!

sábado, 29 de enero de 2011

La eliminación de carreras improductivas para la sociedad ¿ las Humanidades y la Filosofía como "carreras improductivas para la sociedad"? [iniciativas de Lujambio Secretario de SEP]

En estos días, leí una nota que me dio una profunda tristeza y rabia al mismo tiempo. En el periódico El Universal, Lujambio dijo ante el sector empresarial que la SEP buscará eliminar carreras socialmente improductivas. ¿Estará la filosofía entre ellas? [supongo que la respuesta efectivamente es afirmativa, ya que la lucha anterior de eliminarla de los planes de estudio de la educación media superior, la vencimos, y les salio el tiro por la culata, al no hacer los acuerdos que publicaron y hasta ahora no la han aplicado el acuerdo. Aquí la prueba: (Fuente: Observatorio Filosófico de México) http://www.ofmx.com.mx/comunicados/#Declaracion_del_Congreso_Interamericano_de_Filosofia ]
 Al ver estas declaraciones del que se dice Secretario de Educación Publica, creo yo que de nuevo tendremos que dar batalla ante esta necedad de eliminar "carreras inútiles".

Analicemos bien la situación: 
Lujambio dice : " carreras socialmente  improductivas". La idea central de Lujambio creo yo, es que las nuevas generaciones cumplan con una función simplemente sencilla y benefica para los sectores empresariales en cuestión a mano de obra y generar ingresos para el país, y entonces dice él, estarían cumpliendo su función social. Pero entonces, ¿quieren una juventud incapaz de usar la cabeza para hacer un buen uso de su empleo, de su vida y que seamos una especie de robots mecanizados hacia los intereses económicos? 
Yo en lo personal ¡no estoy deacuerdo!.

Tiene mucho tiempo que he leído, oído, visto en TV... hablar sobre la "crisis económica" que si ya salimos de ella, que si no, que la alza a la canasta básica, que la baja del dolar etc etc... pero nunca he oído hablar sobre la CRISIS SOCIAL que venimos viviendo durante años y años, y que va tomando un crecimiento cada vez más aterrador.  No quiere decir que esté restando importancia a la economía, ya que sin ella no podríamos vivir en cuestiones básicas, pero así como es importante la economía en nuestras vidas, la sociedad es el medio en que día a día nos desenvolvemos como seres humanos y seres sociales.

Entonces a Lujambio no le interesa que seamos seres que necesitamos pensar para vivir armónicamente en sociedad, sino que para él la sociedad es en su conjunto, las personas que atribuyen los intereses económicos y que gracias a ello podremos ser mas capaces de desarrollarnos en sociedad... coincido que el sector económico sea indispensable para la vida social basica, pero no podemos darnos el lujo de subestimar materias o carreras que por el hecho de no producir cosas físicas o con aportes prácticos o certeros como la ciencia, la economía entre otras cosas, no sean validas como las anteriores.

Si bien, la Filosofía, nos da grandes aportes para el entendimiento de nuestro medio a diferentes niveles, nos da panoramas distintos de la historia del pensamiento y de las diferentes etapas que hemos vivido como seres humanos inmersos en esta existencia. Y creo yo que para saber como funciona nuestra sociedad es de suma vitalidad que desarrollemos nuestro pensar y que para que suceda ésto, entendamos primero como es que funciona, y las maravillas que podemos producir para el mejor empleo de la sociedad y de una vida social mas venidera. 

Creo yo que, si nuestros regentes se adentraran un poco a lo que esta materia y las Humanidades nos aportan en general, nuestra sociedad tendría un cambio mas alentador para todos. Y mejor aún, que si los creadores de nuevas reformas educativas, estudiaran un poco de las aportaciones que las Humanidades ofrecen a la educación en general [ refiriéndome desde Preescolar hasta Superior] éstas tendrían reformas que de verdad ayudaran al progreso de nuestro sistema educativo. 

Pero también creo que no todo el peso lo debe llevar la Filosofía, también pienso que la docencia no es cuestión solo de pararse frente a los alumnos y tratar de explicar temas básicos, sino que también es de suma importancia la  vocación docente ya que sin ella, ni veinte mil reformas educativas, ni la filosofía puede hacer el milagro de mejorar el sector educación del país.

Para concluir esta entrada a una problemática que sigue vigente, les dejo dos  textos que encontré en el internet uno referente a la problemática del incumplimiento de los acuerdos de la SEP; otro referente a una sesión del Consejo Universitario celebrada en abril del 2010 y un video con la entrevista que se hizo al Dr. José Narro Robles  Rector de nuestra Máxima Casa de Estudios, la UNAM. 

Pero debemos hacer esas palabras y reflexiones una realidad, así que los invito a que sigamos uniendo esfuerzos...
Reflexionemos y tomemos acción. 
Les mando un saludo,  



La eliminación de las Humanidades y la Filosofía
en la actual Reforma Educativa de la Educación
Media Superior
Fuente:Revista Dialéctica, Año 33, Número 42, Invierno 2009 - Primavera 2010
A diferencia de las anteriores reformas educativas en el nivel medio superior que han implicado fuertes debates en la Cámara de Diputados, como ocurrió con la introducción del positivismo por Gabino Barreda ola educación socialista, y que tuvieran una gran repercusión en el conjunto de la sociedad, el gobierno actual decidió una estrategia discreta, a través de la publicación, en el Diario Oficial de la Federación
de varios Acuerdos (442 y 444, publicados el 26 de agosto y el 21 de septiembre de 2008, respectivamente) de la Secretaría de Educación Pública, por medio de los cuales se emprendió una “Reforma Integral de la Educación Media Superior” (RIEMS) de gran trascendencia, porque se trata de la conformación de la mentalidad de millones de jóvenes que, a partir de los análisis realizados por los especialistas, en su mayoría no alcanzarán a cursar estudios superiores. Así que, por lo pronto, llama la atención que la comisión de educación de la Cámara de Diputados no se haya pronunciado al respecto. 
¿Cuál es el sentido de esta reforma educativa? A nuestro juicio, las autoridades gubernamentales consideran que si a los jóvenes se los prepara para cubrir las necesidades básicas de las grandes transnacionales, que se reducen a saber inglés, computación y algún oficio, basta y sobra para que cumplan su función en la sociedad. Se trata entonces de que reciban una educación tecnocrática elemental para el funcionamiento del mercado. Para ello, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), organización de los 
grandes países altamente tecnificados del mundo (entre los cuales poco o nada tienen qué hacer México y Turquía), ha exigido que sus países miembros trasladen los criterios que ellos están poniendo en marcha 
y que implican la prioridad de la mercadotecnia frente al desarrollo de las humanidades. Éste es el sentido del “Plan Bolonia” para la educación superior en Europa, el que ha merecido un fuerte rechazo por parte de muchos ciudadanos, y también es el sentido de lo que se ha llamado “sociedad del conocimiento”, que implica la creación de grandes centros de investigación auspiciados por el gobierno y las empresas privadas para beneficio de estas últimas. En nuestro país también están fundándose estos nichos, denominados “ciudades del conocimiento”. y que servirán, en otro nivel, para el desarrollo de la ciencia 
y de la técnica en beneficio de las transnacionales.(5° editorial)

Para cumplir el propósito de educar a los jóvenes, la OCDE ha creado el método de competencias que está siendo aplicado en todos los niveles de la educación. Aquí también llama la atención que, hasta 
ahora, no se haya debatido este método a fondo para saber cuáles son sus alcances y cuáles sus límites. 
Por lo pronto, en la educación media superior la reforma está definida por el método de competencias y éste ha tenido graves consecuencias para las humanidades en general y para la filosofía en particular. En los documentos básicos de la riEms, las humanidades desaparecieron como tales; las disciplinas filosóficas que tradicionalmente se enseñaban en la preparatoria, como la Ética, la Estética, la Introducción a la Filosofía y la Lógica, fueron excluidas y “lo filosófico” ha sido desplazado hacia un sector que denominan “transversalidad”, el cual supone su inclusión subordinada en algunas disciplinas de carácter social.

 Así, en su forma inicial, la reforma contemplaba las áreas disciplinares de matemáticas, ciencias naturales, ciencias sociales y comunicación. Dentro del área de ciencias sociales se incluyó la historia; y en la de comunicación, la literatura, como si esta última sólo tuviera la función de enseñar a los estudiantes a leer y escribir. En esta reforma no se incluyó como materia obligatoria la Psicología que, bien impartida, podría ser de gran ayuda para los jóvenes que sufren una crisis natural de evolución, a la que deben agregar la profunda crisis social y de valores en que nos encontramos.  

Desde que el Estado juarista fundó la Escuela Preparatoria se definió que la educación que impartiría el gobierno tendría que ser laica y científica. La comisión integrada en 1867, presidida por Gabino Barreda, propuso, y la Cámara de Diputados aceptó, que el plan de estudios fuera presidido por la Lógica, a diferencia de lo que planteaba Auguste Comte, pero también se dio un lugar preponderante a una ética laica y a una formación estética, a pesar del cientificismo subyacente. Más tarde, Justo Sierra reivindicó la filosofía, y José Vasconcelos, al fundar la Secretaría de Educación Pública en 1921, consideró que era necesaria una formación predominantemente humanística. 

El actual gobierno, por el contrario, ha reducido la ciencia a la técnica y ha eliminando las humanidades.
Frente a ello, en marzo del año pasado, la comunidad filosófica, apoyada por la comunidad científica y por la cultural, inició una respuesta masiva en contra de estas exclusiones. Durante varios meses la prensa dio cuenta del profundo error que implicaría la exclusión y las autoridades no tuvieron menos que rectificar mediante la emisión del Acuerdo 488, en cual se consideraba el área de humanidades como independiente, aunque mantuvo una denominación equívoca para el área disciplinar: “Humanidades y las Ciencias Sociales” aunque definiendo, debido a la presión del Observatorio Filosófico de México, que se trataba de dos tipos de disciplinas cuyo contenido epistemológico (6° editorial) era diferente.
 En el mencionado acuerdo se estableció también que las disciplinas filosóficas de Ética, Lógica, Introducción a la Filosofía y Estética serían obligatorias para todos los estudiantes. Sin embargo, hasta ahora, ninguna escuela ha modificado sus planes de estudio y, tanto las humanidades como la filosofía, brillan por su ausencia. 
¿Qué ha ocurrido? Ahora las autoridades han expuesto otro argumento: que, de acuerdo al método de competencias, el concepto “disciplinas” no equivale a “asignaturas” y que, por tanto, sigue siendo 
aleatorio el hecho de su inclusión en los planes de estudio. A cambio han aceptado que se establezcan unas “competencias filosóficas” que tienen la función de velar por un enfoque supuestamente filosófico que aparecería “aquí o allá” en los planes de estudio. Esta argumentación implica una interpretación torcida del Acuerdo 488 con el propósito de mantener sus anteriores decisiones: que la filosofía sea “aleatoria y no obligatoria”, y que sea “transversal y no autónoma”.
La necesidad de que las disciplinas filosóficas se ofrezcan a los estudiantes en forma autónoma son evidentes: en un país en crisis, como el nuestro, se requiere que el joven tenga armas para enfrentar los dilemas éticos; se requiere una lógica para argumentar sólidamente; se requiere que conozca las múltiples funciones de la filosofía y, en particular, su concepción crítica y finalmente se necesita una educación estética sostenida por una base cultural sólida que contribuya a que el individuo pueda situarse en el mundo y tenga la inventiva suficiente para poder sobrevivir. Un analfabeto cultural, como el que pretenden instruir, quedará expuesto a la alienación pública fomentada por los medios electrónicos de comunicación y por los mensajes de una Iglesia conservadora y retrógrada como la nuestra. 
Urge, entonces, que la comunidad filosófica, junto a las de historia, literatura, lingüística, antropología y psicología, levanten de nuevo su voz y defiendan enérgicamente la dimensión humanística y filosófica en la educación media superior y no permitan que se fomente la ignorancia, la sumisión y la dependencia de nuestra juventud. 
(GVL)
Enero de 2010

FUNDAMENTAL, LA ENSEÑANZA DE LA FILOSOFÍA PARA LA FORMACIÓN DE LOS ESTUDIANTES: CU
Antigua Escuela de Medicina.
14:15 hrs. 07 de abril de 2010 
• El máximo órgano de la UNAM manifestó su preocupación porque ésta no fue considerada inicialmente como un capítulo expreso en la Reforma Integral de la Educación Media Superior
• También externó su rechazo más enérgico a la violencia y su incremento, lo que ha causado innumerables muertes en el país
El Consejo Universitario expresó hoy su absoluta convicción de que la filosofía, las humanidades y las ciencias sociales en general son fundamentales para la formación de los estudiantes de los niveles previos a la educación superior.
El pleno del máximo órgano colegiado de la UNAM emitió dos pronunciamientos.
En uno de ellos, dirigido a la comunidad universitaria, a la Secretaría de Educación Pública (SEP) y a la opinión pública, manifestó su preocupación porque la enseñanza de la filosofía no fue considerada inicialmente como un capítulo expreso en los contenidos de la llamada Reforma Integral de la Educación Media Superior, y en razón de que los acuerdos para su inclusión no han sido puestos en práctica plenamente.
Además, solicitó que se implanten todas las acciones que aseguren que no existirá merma alguna en la enseñanza de los contenidos de las ciencias referidas y en particular que se dé pleno cumplimiento al acuerdo de la SEP que establece la obligatoriedad de las disciplinas filosóficas de ética, estética, introducción a la filosofía y lógica a nivel bachillerato; así como la separación de las humanidades de las ciencias sociales, por ser cuerpos distintos de conocimiento.
En el otro, también dirigido a la comunidad universitaria y a la opinión pública, acordó manifestar su preocupación y rechazo más enérgico a la violencia y su incremento, lo que ha causado innumerables muertes en nuestro país. En particular, lamentó profundamente el fallecimiento de universitarios y valiosos estudiantes, y expresó su solidaridad a sus familias.
Pidió a las autoridades de todos los niveles un programa integral que garantice las condiciones de seguridad de nuestra sociedad, con énfasis en la generación de más y mejores oportunidades de estudio y de trabajo, para atender las necesidades de nuestra juventud.

Aquí está la entrevista con el Rector de la UNAM, el Dr. José Narro, en el XVI Congreso Interamericano de Filosofía, que se celebró el pasado diciembre en Mazatlán. Eduardo Sarmiento entrevista al rector sobre el estado actual de las Humanidades. Diciembre 2010 [fuente CEFILIBE]

sábado, 22 de enero de 2011

"¿Hay moral en el gobierno?" una gran interrogante por responder...

¡Hola a todos!... 
El día de hoy estuve revisando algunos archivos de mi computador y me encontré con un artículo que ya hace mucho tiempo publiqué en una revista interna de la Fundación Alberto y Dolores Andrade [ I.A.P] llamada "Mirada joven"; fundación a la que pertenecí por mas de diez u once años.



Originalmente, este artículo nació por un trabajo de investigación en equipo para una clase de ética, cuando cursaba la preparatoria. [E.N.P. 8] Recuerdo que hicimos una encuesta a varias dependencias del sector gobierno para indagar en la importancia de la moral dentro de esa institución social.

Me es más importante ahora esto ya que, si hace dos años llegamos a esta conclusión, es de mi curiosidad saber cuál sería la respuesta de dichos departamentos gubernamentales hoy en día. Supongo que la respuesta será un poco más desalentadora y de preocupación absoluta.



Bueno, aquí les dejo el tan mencionado texto... espero que hagan al menos un comentario de lo que piensan tanto de nuestra opinión, y digo "nuestra" porque fue un trabajo colectivo, como de lo que ustedes opinan.

Saludos, 


“¿HAY MORAL EN EL GOBIERNO?”
Una gran interrogante por responder…



Por Thelma Pineda García

¿Alguna vez te has preguntado por que hay tanta corrupción en el país? o ¿por que el gobierno no es congruente con lo que promete y lo que hace? Pues aquí te dejo una pequeña información de una encuesta aplicada a distintas instituciones del gobierno.

Pues este articulo en si, salió por un simple trabajo que mi maestro de Ética dejo por equipos, ya que estamos viendo como influye la MORAL EN EL DESARROLLO SOCIAL. Por tanto, a mi equipo le toco la Institución Social “GOBIERNO”, nos dejo encuestar a diferentes instituciones para ver que tanto los funcionarios públicos sabían acerca de la moral.

Empecemos por definir lo que es la moral:
Según Edgardo Saracho Sandoval y Gustavo Escobar en sus libros dicen que:

*La moral es el conjunto de reglas que constituye la vida humana y el cual se proyecta a nuestra individualidad y a la sociedad. Una persona moral, es aquel que vive en concordancia con las costumbres de su sociedad, en caso de infringir las normas, el hombre será juzgado por la misma.
En si, la moral ha tenido un papel fundamental en el desarrollo social de los grupos humanos, sobre todo en lo que concierne a la cultura, educación y transmisión de costumbres que caracterizan e identifican al grupo en el cual se llevan a cabo de ahí su importancia a través del tiempo y hasta nuestros días.


Las instituciones sociales son parte de ese esfuerzo por estabilizar al hombre en lo justo. Dichas instituciones son:
*La escuela, *La familia, *El gobierno y *La iglesia


Su función es la de mantener un cierto orden y orientar a la vida social hacia lo correcto. Si estos factores fallan en su labor moralizadora, la sociedad comienza a descomponerse y se encamina a la desestabilización moral, económica y política.
Les hablare un poco acerca de la importancia de la institución social “GOBIERNO” para así poder justificar la información obtenida.
El Gobierno es la institución más poderosa porque marca los rumbos de la sociedad. Los gobiernos pueden tener muchas formas ideológicas pero todas ellas deberán estar encaminadas al bien de la sociedad. En general los gobiernos no dan la debida importancia a la acción moral y se limitan a solucionar superficialmente los graves problemas sociales. Un gobierno bien intencionado es un ejemplo a seguir y una rica fuente de moral porque cumple con las funciones que por ley le corresponde.


*ENCUESTA*
Nosotros empezamos a encuestar a partir del día 27 de febrero hasta al día 3 de marzo. Se realizaron un total de 50 encuestas a distintas instituciones que fueron las siguientes:

*SAGARPA 

*HACIENDA

*REGISTRO CILVIL 

*DEL. ALVARO OBREGÓN

*BUFETE DE ABOGADOS 

*IFE

*PRI

 *IFAI

 *POLICIA 

*BIBLIOTECA PÚBLICA

*CENTRO DE EPIDEMIOLOGIA
*EXTRA [MICROBUCERO]

Antes de registrar y hacer un promedio general de los resultados, nos encontramos ante varias adversidades como fueron:
1. La falta de disposición y servicio para responder dicha encuesta sobre la moral.
2. Con cierta ironía, notamos en general la ausencia del conocimiento del tema por parte de los encuestados.
3. En algunas instituciones, llegaron a ofenderse y se comportaron de manera grosera, pues no les parecían correctas nuestras preguntas.


La encuesta se basó en 6 preguntas las cuales fueron:

1.- ¿Cuál es su concepto acerca de la moral?
2.- ¿Qué entiende por valor moral y cuales conoce?
3.- De los antes mencionados ¿Cuáles aplica en sus ámbitos personales y cuales en el ámbito laboral?
4.- ¿Cómo percibe al gobierno de nuestro país respecto a la moral?
5.- ¿Cree que la moral ejercida por el gobierno influye en el desarrollo social?
6.- ¿Cree que el gobierno actual esta cumpliendo su función moralizadora? SI/NO ¿Por qué?

De los encuestados de las diversas instituciones los resultados son los siguientes:
*Como podemos observar las instituciones: SAGARPA e IFAI, todos los encuestados SI SABÍAN que es la moral.* IFE y HACIENDA, de los encuestados, la gran mayoría SI SABIAN que es moral.

*POLICIA, BIBLIOTECA, BUFETE y el REG. CIVIL, cierta parte de los encuestados SI SABIAN que es moral.



*DELEG. ALVARO O, EPIDEMIOLOGIA y el PRI, la minoría de los encuestados SI SABIAN que es moral.

En rasgos generales podemos decir que:


Casi la mitad de los encuestados contestaron correctamente, sin embargo la mayoría de las respuestas fueron erróneas.



Un dato curioso que nos llamo mucho la atención fue un MICROBUCERO, que se prestó a responder la encuesta sin ninguna dificultad y a la forma de ver de todo el equipo, tenia mas idea de que es moral, que un servidor publico de alguna institución. Por ejemplo nos encontramos con respuestas de que la moral es parte de la religión, y lo confundían con los mandamientos y varias respuestas de esa índole eran de distintos funcionarios solo por poner un ejemplo algunos eran policías, trabajadores de la delegación, en cambio el microbucero, respondió con ideas cortas y certeras. Una de las preguntas que nos sorprendió su respuesta fue la primera que trataba de la percepción propia de la moral a la cual respondió: “SON LAS REGLAS QUE IMPONE LA SOCIEDAD PARA VER QUE ES BUENO Y QUE ES MALO”.
De todos los encuestados: El 40% son HOMBRES y el 60% son MUJERES.

***CONCLUSIONES***

Como conclusiones generales, nos da coraje, y hasta cierta tristeza, junto a mil y una inconformidades, ver que clase de gobierno nos dirige, y nos quiere imponer sus leyes; cuando no saben lo que es la moral, ni tienen principios para resguardar el bien de la sociedad.



Ahora entendemos por que existe tanta corrupción, injusticias y falta de conciencia.
En gran parte, lo único que puede cambiar estas actitudes y ayudar a tener un gobierno mejor es: tener una correcta percepción y conocimiento de la moral, para así poder educar desde cualquier institución a las nuevas generaciones y llegar a tener UN BIENESTAR COMÚN.

miércoles, 19 de enero de 2011

La motivación moral como complemento de la razón en ciertos actos. Una crítica a la ética de Kant

Aquí les dejo uno de mis primeros ensayos de ética sobre una observación a la teoría ética expuesta por Kant... [gracias al curso del Dr. Gustavo Ortíz Millán de Ética 1] se aceptan comentarios, dudas observaciones ya que serán de mucha ayuda para mi formación como filósofa... Saludos a todos

“LA MOTIVACIÓN[1] MORAL COMO COMPLEMENTO
DE LA RAZÓN EN CIERTOS ACTOS”.

UNA CRÍTICA A LA ÉTICA DE KANT.

PINEDA GARCÍA THELMA ZULEYMA                                GRUPO: 1101.
INTRODUCCIÓN
En este ensayo, presentaré una crítica a la tesis que enuncia Kant en su Fundamentación de la metafísica de las costumbres referente a que la moral es gobernada totalmente por la razón, lo que da pautas a una ética de deberes.
Debemos tener en cuenta que, para Kant, la fundamentación de la moral, es importante en la medida de que, si no se argumenta el porqué de ella, podemos caer en un relativismo y subjetivismo. Para él la moral, como lo vimos anteriormente, no se funda en la naturaleza humana, ya que ésta no lleva causalidad, determinismo, subjetividad y mucho menos una concepción de motivos psicológicamente egoístas; ya que si nos basáramos en ello, esto implicaría pensar que la moral puede llegar a ser una “ilusión”.
Debemos tener en claro que, al referirnos que es una ética de deberes, estamos afirmando que la razón es el motor moral de los seres humanos, para hacer acciones morales, es en sí como su nombre lo dice el deber del ser humano.
Pero entonces, si todas las acciones morales son gobernadas por la razón; ¿éstas carecen de motivos de todo tipo? Y si esto es así como lo afirma Kant, ¿esta teoría ética no estaría destinada a fracasar al ponerla en práctica? 
 Iniciaré con definir la teoría ética de Kant, seguido a ello explicaré por que debemos separar la razón de los motivos en algunos casos y por último, explicaré cuando las acciones morales deben llevar motivos para que éstos no pierdan su valor.
I.                   LA ÉTICA DE KANT COMO UNA FORMA VIABLE DE VIVIR
Kant, en su Fundamentación de la metafísica de las costumbres afirma que “los principios de acción tienen dos partes constitutivas: una que expresa el acto mismo, y otra que explica ese acto en términos del propósito o fin por el cual se realiza la acción y que resulta ser el motivo del acto.”[2]
Para profundizar más estas ideas, Kant hace la distinción de éstos principios como subjetivos y objetivos. Los primeros “son aquellos por los cuales de hecho actuamos y frecuentemente están condicionados por las inclinaciones”.[3] Mientras que los segundos, son “constrictivos para la voluntad humana y por tanto lo llama imperativo o mandato”[4] y pueden darse por medio del “deber” en tanto que “son referidos a la imperfección subjetiva de la voluntad de un ser racional”[5] . Pero para explicar mejor los términos de voluntad e imperativo, debemos centrarnos en lo que escribe Kant.
Para él, la noción de voluntad, radica en la determinación absoluta de los preceptos de la razón; dice en su Fundamentación que:
 “la voluntad lleva en su entraña la idea de deber de exigencia interna. Por ello, una acción es portadora de valor moral si en ella tiene lugar: 
1) no sólo conforme al deber (lo cual puede coincidir con una inclinación egoísta), sino por deber. 2) no por la decisión de alcanzar objetivos, a caso atendiendo a motivos concretos, utilitarios, sino sometiéndose al principio del querer ello es, a la ley general del acto del deber.”[6]
Y concibe la inclinación como “la dependencia de la facultad de desear respecto de las sensaciones, dependencia que es producto de la predisposición de apetecer un objeto placentero”[7]
Entonces, como es bien sabido, para Kant, la función de la razón dentro de la moral, es la de asignar las leyes que rigen a la moral misma ya que para él la razón tiene tres características fundamentales: es legislativa en la medida en que otorga leyes al ser humano; es epistémica en tanto a que llega a una objetividad para todos los individuos y es moti-racional en la medida que la razón sea el motivo principal que mueve al individuo.
Por tanto, la moralidad debe ser para todos igual porque la razón es la misma para todos y se llega a una validación universal.
Entonces, Kant llega a proponer una ética en donde la obligación es la medula central de la moralidad y se cumple en la medida de que exista el deber como obligación; y es donde aparecen los imperativos o mandatos como las leyes morales.
Expone que “una acción realizada por deber tiene, empero, que excluir por completo el influjo de la inclinación y con esta todo objeto de la voluntad, no queda, pues, otra cosa que pueda determinar la voluntad, si no es, objetivamente, la ley y, subjetivamente el respeto puro a esta ley practica y por tanto la máxima de obedecer siempre a esa ley, aún con el prejuicio de todas mis inclinaciones.”[8]
Y explica que un imperativo es obrar de tal manera que debas actuar bajo el uso de la razón para que tu acto sea moral. (En la medida que el motivo sea la razón de obrar así)[9]
Y de esta noción de imperativo, surgen dos distinciones: el categórico y el hipotético. El primero es el que no está condicionado ni depende de los deseos del individuo ya que hace pleno uso de la razón, mientras que el segundo está condicionado por los motivos propios del individuo y supone un interés como máxima para ejercer el deber.
Recordemos también que las máximas para Kant son importantes en la medida que ambos imperativos operan con ellas, por lo que se separan en tres tipos: la obligatoria, que es cuando ésta pasa la prueba del imperativo categórico y por tanto es la que puede operar en la moral y convertirse en universal por medio de la fórmula de la ley universal[10]; la prohibida, que es cuando no pasa la prueba del imperativo categórico y podemos decir que es irracional para la moral pero puede ser subjetiva y por tanto puede aplicarse en la noción de imperativo hipotético; y moralmente indiferente, que es decir, que no cumple los requisitos para ser clasificada como obligatoria ni prohibida.
Con todos estos elementos ya expuestos, es posible ahora cuestionar: ¿es aplicable que el concepto de deber concentre en su totalidad el motivo de la acción moral?
II.                ¿DEBEMOS SEPARAR LA RAZÓN DE LOS MOTIVOS EN CIERTOS CASOS?
En el apartado anterior, nos cuestionábamos sobre si podemos aplicar toda la responsabilidad al deber en cuestiones de la acción moral. Es ahora en donde intentaré dar una respuesta sólida a este cuestionamiento. Sin duda, hemos visto que para Kant, el deber tiene mucho peso en la moral y en las acciones que el individuo. Pero será posible que sólo sea la razón la principal portadora de moral en nosotros. Si esto es posible, entonces que pasa con los demás valores que nosotros llamamos “morales” tales como la solidaridad, la compasión, la tolerancia entre otros que sin duda deben llevar un motivo[11] para que se puedan dar. 
Pongamos una serie de ejemplos que podrían guiarnos un poco más a lo que me quiero referir. Los sucesos ocurridos en el metro Balderas, cuando el señor arriesgó su vida por salvar la vida de los demás de un tipo que estaba balaceando la estación. Se porto solidario ante tal situación, pero por desgracia él perdió la vida. Aquí quedaría preguntarnos si el señor lo hizo por su “deber”, esto no quitaría su valor moral de solidarizarse. Si habláramos de deber, pues el del policía si era su deber resguardar la seguridad de todos los presentes, pero estamos hablando de un civil.
Entonces qué hay de que los sentimientos que hacen a las personas solidarias, si la respuesta anterior efectivamente fuera que el civil lo hizo por deber, entonces las personas que sufrieron con él los sucesos en el metro, no deberían sentirse agradecidas porque él les salvo la vida ya que si era su deber y éste tiene como médula central la obligación, pues por ende no deberían darle las gracias porque arriesgo su vida ya que, murió por cumplir su deber moral.
¿Seguiría teniendo sentido la solidaridad en nuestra moral y por ende seguiría siendo un valor universal dentro de la misma? Qué pasa cuando nos solidarizamos por una causa benéfica para alguien desvalido, por ejemplo, para aportar recursos para un desastre natural ocurrido en otra parte, el hecho de ir a aportar víveres a un centro de acopio, ¿lo hacemos porque es nuestro deber hacerlo?, ¿lo hacemos por ayudar al otro que está en desgracia? Si la respuesta fuera por deber, entonces, ¿no le restaría valor a la ayuda? Yo pienso que al ayudar a alguien, hasta por lo mas mínimo, debe de haber un efecto de los sentimientos que sean el motor para poder llevar tales acciones y hacer de ellas morales.
Si como Kant pensáramos que “el deber es la necesidad de una acción por respeto a la ley”[12] entonces, podríamos decir que los valores morales universales que conocemos nosotros, no son valores morales sino leyes impuestas para vivir mejor en sociedad, ¿habría conciencia de que tales leyes podrían ser portadoras de moral?
Yo pienso que para llevar a cabo una ley, ya sea moral o política u de otra índole, el humano debe cuestionarse si puede hacer un bien o no, y en la medida de que lo razone puede llevarla a cabo, por ende si no hay conciencia de ello, aunque exista una ley y seamos autónomos en la medida de la razón nos legisle a nosotros mismos no podríamos llevar tal acción sólo por el simple hecho de no concientizarse.

Sin duda, la razón si juega un papel fundamental en el desarrollo de la moral, pero no podemos afirmar como Kant, que la razón es el valor intrínseco de la moral, ya que nos estaríamos yendo a los extremos y estaríamos subestimando a los sentimientos, y éstos que dados por los motivos también nos lleva a hacer acciones que no están exentas de valor moral por el simple hecho de llevar inmiscuidos motivos que a su vez ayudan a que tales acciones lleven un valor de mejorar o ayudar a alguien más y llevar una vida socialmente mejor.
III.             CONCLUSIONES
“LA RAZÓN Y LOS MOTIVOS[13] COMO COMPLEMENTO DE LA MORAL” 
   Recapitulando la ética de Kant, nos enfrentamos a tesis totalitarias que no se cumplen del todo como el que la razón sea la única conductora de moral. Ya que si siguiéramos afirmando tal tesis, los valores morales dejarían de tener su valor y se volverían leyes que debemos de cumplir por el simple hecho de que éstas nos las da la razón misma.
Yo me muestro en desacuerdo con tal tesis, ya que si los valores dejaran de ser valores por el simple hecho de que la razón es el valor intrínseco, entonces como explicaríamos que es lo que nos incita a actuar de tal manera que ayudemos a los demás.

No estoy diciendo que la razón no sea importante para el desarrollo de la moral, sino que desdeño la idea de que sólo la razón sea la portadora de moral, ya que como lo mencione anteriormente, la razón y los motivos, entendiéndose que son aquellos nos mueven para hacer de una sociedad mejor, van siempre juntos, y no quiere decir que los sentimientos deban de tener algo de egoísmo ya que entonces no cumpliríamos nuestro cometido de hacer de una sociedad mejor, dado que el egoísmo nos hace pensar sobre los beneficios que gozaríamos nosotros mismos y la moral entonces si quedaría como una especie de “ilusión” por el simple hecho de que solo pensáramos en nosotros mismos.

Si llevamos los sentimientos y los motivos de una forma de querer aspirar a una vida social mejor en sí misma, entonces los motivos no serían irracionales, ya que estaríamos aspirando a un beneficio de la sociedad, y la moral sería la conductora viable de nuestras acciones.

Desgraciadamente, vivimos en una sociedad que ya no piensa en efectos positivos para cambiar su realidad, y por ende existe el humano dividido por las pasiones, por los deseos y las ambiciones hacia sí mismo. Por consiguiente, nos hemos convertido en una sociedad egoísta, carente de sentimientos de superación y sin ganas de ayudar al otro por factores de desconfianza, desinterés y pensamientos egoístas. Yo pienso que si nos propusiéramos modificar nuestros patrones de vida hacia una aspiración positiva de una vida social, México sería una sociedad capaz de usar a su beneficio la razón y los motivos hacia algo mejor.
En lugar de estarnos quejando y estar buscando culpables cuestionándonos que si el gobierno, que si la política, que si los demás se están robando etc., y nos pusiéramos a trabajar en lo que en verdad está en nuestras manos cambiar, esta sociedad se dejaría de lamentaciones, y a lo que aspiraríamos para los próximos años sería a una sociedad moral para bien. 
                                              
 BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
 Castro Granja, Dulce María. Lecciones de Kant para hoy, Barcelona: Anthropos; México: Universidad Autónoma Metropolitana, 2010. (Textos y Temas. Filosofía; 79)
[Cap. 1, 5 y 6]


 Immanuel Kant. La fundamentación de la metafísica de las costumbres, Trad. Manuel García Morente, México, Porrúa, 2007.

·         Iracheta Fernández, Francisco. “Deber y finalidad en la ética de Kant” en Theoría: revista del colegio de filosofía, julio del 2007,  n° 18, México, F.F.yL. UNAM.

·         Rachels, James. Introducción a la filosofía moral, Trad. Gustavo Ortíz Millán, México, Fondo de Cultura Económica, 2007. (Breviarios; 556) [Cap. 9 y 10]


[1] Refiriéndome al término como el motivo, es decir, la causa de hacer tal acción guiada a través de los sentimientos que nos lleven a hacer actos morales (con un valor sentimental, y en tanto moral hacia los demás).
[2] Francisco Iracheta Fernández, “Deber y finalidad en la ética de Kant” en Theoría: revista del colegio de filosofía, julio del 2007,  n° 18, México, F.F.yL. UNAM, pg. 168.
[3] Ibidem.
[4] Ibidem.
[5] Ibidem.
[6] Immanuel Kant. La fundamentación de la metafísica de las costumbres, Trad. Manuel García Morente, México, Porrúa, 2007, pg. 7
[7] Francisco Iracheta Fernández, “Deber y finalidad en la ética de Kant”, pg. 168.
[8] Immanuel Kant. Op.cit., pg. 27.
[9] Cfr. Immanuel Kant, Op.cit., págs. 37, 67-68.
[10] Refiriéndose a obrar de tal modo que tu máxima se vuelva universal.
[11] Vease nota 1 y para complementar la noción de motivo benéfico véase nota 13
[12] Imannuel Kant, op.cit., pg. 26.
[13] Inspirados en hacer una sociedad mejor.

domingo, 19 de septiembre de 2010

“El oficio de pensar”, tomado del artículo de prensa de Umberto Eco [El país, 5-XI-1987]

Bueno, para iniciar les comparto aquí un articulo que leí en mi clase de Introducción a la Investigación Filosófica, el cual describe de una forma muy peculiar, el oficio de los filósofos [al cual me dedicaré algún día] y que mejor que en palabras de un gran maestro como lo es Umberto Eco.
Sin más, los dejo con este texto que espero  lo disfruten tanto como yo lo hice. 
Saludos..

Umberto Eco, “El oficio de pensar”, artículo de prensa, [El país, 5-XI-1987]

Un quinceañero me preguntó hace unos días, en un momento de confidencia: "Pero, perdone: ¿cómo definiría usted su oficio?". Le respondí por instinto que mi oficio era el de un filósofo, cosa admitida por la ley, ya que estoy doctorado en filosofía y honrado con libre docencia en materia filosófica. Me siento filósofo por culpa de Giacomo Marino. Este verano he ido a Pinerolo a conmemorarlo porque había sido mi profesor de filosofía en el instituto Plana de Alessandría. Marino ha demostrado que se puede ser un filósofo -es decir, un pensador- aunque se esté condenado a ser profesor de filosofía. No sólo me ha enseñado filosofía cuando me explicaba a Descartes o a Kant, sino también filosofía cuando respondía a preguntas tan insensatas como éstas: "¿Quién era Freud?", "¿Qué es un leit-motiv en Wagner?", "¿Es lícito practicar el boxeo?". Así causó Giacomo Marino un gran disgusto a mi padre, que quería que yo fuera (como era inevitable en Piamonte) abogado.
Amar la filosofía y practicarla profesionalmente es un extraño oficio. Se es un pensador. A veces, me percato mientras estoy trabajando de que me abandono sobre la silla, con los ojos fijos en un punto, y dejo divagar mi mente aquí y allá. Y, como es natural, mi moralismo de ex católico se despierta: estoy perdiendo el tiempo. Luego me recompongo: ¿acaso no estoy ejerciendo la profesión de pensador? Y, por tanto, es justo que piense.
Errónea idea: un pensador piensa, pero no en los momentos dedicados al pensamiento. Piensa mientras coge una pera de un árbol, mientras cruza la calle, mientras espera que el funcionario de turno le entregue un impreso. Descartes pensaba mirando una estufa. Cito de dos textos contemporáneos (uno voluntariamente degradado y otro voluntariamente degradante): para Fleming, "James Bond se sentaba en el área de salida del aeropuerto de Miami después de dos dobles de bourbon y reflexionaba sobre la vida y la muerte". Para Joyce, al final del capítulo cuarto de Ulises, Leopold Bloom está sentado en la taza (si se me permite, está cagando) y reflexiona sobre las relaciones existentes entre cuerpo y alma. Esto es filosofar. Utilizar los intersticios de nuestro tiempo para reflexionar sobre la vida, sobre la muerte y sobre el cosmos. Deberíamos dar este consejo a los estudiantes de filosofía: no apuntéis los pensamientos que os vengan a la cabeza en el escritorio de trabajo, sino los que se os ocurran en el retrete. Pero no se lo digáis a todos, porque llegaríais a la cátedra con mucho retraso. Comprendo, por otro lado, que esta verdad pueda parecer ingrata a muchos: lo sublime no está al alcance de cualquiera.
Pero filosofar significa también pensar en los otros, especialmente aquellos que nos han precedido. Leer a Platón, Descartes, Leibniz. Y es este un arte que se aprende lentamente. ¿Qué quiere decir reflexionar sobre un filósofo del pasado? Tomar en serio todo lo que ha dicho es como para abochornarse. Ha dicho, entre otras cosas, un montón de estupideces. Honestamente: ¿hay alguien que sienta que vive como si Aristóteles, Platón, Descartes, Kant o Heidegger tuvieran razón en todo y para todo? ¡Vamos, hombre! La grandeza de un buen profesor de filosofía está en hacernos volver a descubrir a cada uno de estos personajes como hijos de su tiempo.
Cada uno ha tratado de interpretar su experiencia desde su punto de vista. Ninguno ha dicho la verdad, pero todos nos han enseñado un método de buscar esta verdad. Es esto lo que hay que comprender: no si es verdad lo que ha dicho, sino si es adecuado el método con el que han tratado de responder a sus interrogantes. Y de este modo un filósofo -aunque diga cosas que hoy día nos harían reír- se convierte en un maestro.
Saber leer así a los filósofos del pasado significa saber redescubrir de improviso las fulgurantes ideas que han expresado. Un ejemplo: Bacon ha sido el filósofo de la ciencia moderna. Si hubiéramos tomado al pie de la letra lo que escribió, la ciencia moderna no existiría. Además, ha sido un personaje ambiguo como modelo ético. También ha estado en prisión, aunque no se sepa muy bien si como Gramsci o como Licio Gelli. Pobre Francisco, tratemos de ponernos en su lugar. Abro por azar su De dignitate et argumentis scientiarum, y leo que es tan erróneo sobrevalorar el pasado como sobrevalorar el presente. Pero que, a fin de cuentas, la antigüedad es la juventud del mundo, mientras que el único tiempo viejo y antiguo es aquel en el que vivimos (De dignitate, 1,28).
¡Qué hermosa idea para un precursor de la ciencia moderna!