Bienvenidos a este espacio: un lugar de reflexión y opinión pública...

¡Hola!, les doy la más cordial bienvenida a este espacio que también es su espacio. Espero que crezca conforme el paso del tiempo y claro con sus comentarios, sugerencias, acuerdos y desacuerdos.
Aquí encontraran de todo un poco... tanto reflexiones, posturas, entre sentimientos y poemas, así como temas que le interesan a mi materia.
Les invito a comentar, a expresarse, a dialogar ya que hay que hacer de este espacio ¡un lugar de reflexión y opinión pública!... así que lo único que no se admite, son los personajes "sin nombre" por lo menos con un pseudonimo ya que todos tenemos identidad y existimos en este planeta.
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viernes, 17 de junio de 2011

“DE LOS TRES TIPOS DE HISTORIA EN NIETZSCHE”

¡Hola a todos de nuevo! Aquí les dejo uno de mis trabajos que presente para obtener mi calificación final, en este caso fue para la materia de Filosofía de la Historia, curso que tomé con un extraordinario y gran profesor: el Lic. Fransisco Mancera. Ojalá y les guste. Se aceptan comentarios, acuerdos, desacuerdos, observaciones, reclamos, enojos y encoleraciones, pues, está crítica que hice a la Historia de México es severa. No quiero que tomen este texto como antipatriotico, sólo es una crítica.

“DE LOS TRES TIPOS DE HISTORIA EN NIETZSCHE”
Una reflexión en torno al exceso de melancolía histórica mexicana[1] y la necesidad de una crítica

PINEDA GARCÍA THELMA ZULEYMA                                     
 GRUPO: 0001
En este ensayo deseo expresar una reflexión en torno a nuestro exceso de Historia[2]: cómo, en palabras de Nietzsche, ésta nos ha dejado grandes aprensiones, veneraciones y cómo hemos ido en decadencia, por el exceso de la misma.
La exposición que hace Nietzsche, en su texto Sobre la utilidad y los perjuicios de la historia para la vida, es de carácter crítico sobre que, en las culturas, los pueblos y en los individuos existe un exceso de historia en su vida, lo cual llega a afectar, en el sentido de, siempre voltear hacia el pasado, de añorar los “buenos tiempos” y hacer hasta lo imposible para retornar a ellos y que la vida nos “pinte mejor”.
Inicio con una cita de Nietzsche que da entrada a lo que quiero llegar a expresar con su ayuda: existe un grado de insomnio, de rumiar, de sentido histórico, en el que lo vivo es resiente y, finalmente, sucumbe, ya se trate de un individuo, de un pueblo, o de una cultura.[3] La consideración a la que nos invita, en este caso el autor, es que: lo histórico y lo a histórico son igualmente necesarios para la salud de los individuos, de los pueblos y de las culturas.[4] Para ello hace una exposición de tres tipos de Historia: monumental, anticuaria y crítica, las cuales explicare para así después ahondar en la cuestión de cómo los mexicanos hemos sufrido ese exceso y cómo ha repercutido, de manera que nos ha enfermado de fanatismo.
Nietzsche nos plantea en su texto cuales son las consecuencias del exceso de cultura histórica: contradicción del ser íntimo y su entorno; instintos populares que nos producen inmadurez; la sobreestimación de la caducidad del hombre y el desarrollo del escepticismo y cinismo. Todo lo anterior nos lleva a un practicismo que destruye la vitalidad que tiene el hombre, esa “fuerza vital”.
“El conocimiento histórico debe tener límites”, el autor plantea el porqué debe haber una regulación del deseo de saber sobre el pasado, tanto que, el saber como el no saber debilitan, enferman, corrompen y hacen torpe al hombre, en la medida que lo llevan a teorizar, a idealizar. Necesitamos tener un sentido histórico más no un exceso que no nos permita conocernos y desarrollarnos. “En tres aspectos pertenece la historia al ser vivo: en la medida en que es un ser activo y persigue un objetivo, en la medida en que preserva y venera lo que ha hecho, en la medida en que sufre y tiene necesidad de una liberación.”[5]
Las tres formas de aparición de los estudios históricos son:
1.      Historia monumental: esta es la que persigue un objetivo en tanto que el ser es activo. Es la inscripción en y para la memoria colectiva. Evoca sucesos pasados que fueron positivos en la Historia, tener un incentivo del mismo, para traerlo al presente. Son, pues, los máximos momentos de la Historia “idealizados” como un modelo de aspiración y de impulso para la humanidad. Ésta “huye de la resignación y utiliza la historia como remedio contra ella.”[6]  Propone que lo grande debe ser eterno, lo que suscita, dice Nietzsche, la más terrible de las luchas. “Cuando un hombre que desea realizar algo grande tiene la necesidad del pasado, se apropia de él mediante la historia monumental.”[7]
2.      Historia anticuaria: esta es la que es digna de veneración es: “el que persiste en lo habitual y venera a lo largo del tiempo, cultiva el pasado.”[8] Es quien vuelve la mirada hacia el pasado con gran admiración de lo que se hizo y que a su vez quiere seguir cultivando la antigüedad. Sienten una añoranza de lo pasado, se enferman de melancolía y ésa es la que los hace querer paralizar el presente y condenarlo, sin querer probarlo, ya que anhela quedarse y aspirar siempre a lo pasado, a lo que ya fue y que para él seguirá siendo.
3.      Historia crítica: esta es necesaria para disolver el fanatismo sobre el pasado, la que logra traer al pasado hacia la justicia para poder someterla a un interrogatorio minucioso[9], ya que, siempre el pasado merece ser condenado para así darle paso a lo nuevo. Nos propone una especie de olvido, el que hace posible la acción, es esa suspensión de ideas del pasado como lo mejor, lo que se añora, para así dar paso, a través del olvido, a la vida misma, a esa transición de lo pasado a lo presente.
 Estos tres tipos de Historia, planteados por Nietzsche, nos permite hacer una reflexión en torno a cómo en México siempre se ha añorado el pasado: digno de veneración y objetivos para la vida presente. Creo que eso nos ha llevado a un exceso desmesurado de melancolía, de querer regresar como sea posible a nuestro pasado. Ejemplo de ello, fue el año del Bicentenario de la Independencia de México, un retorno brutal a ese sentimiento melancólico de hacer un país mejor, como lo hicieron nuestros héroes que nos dieron patria. 
Si bien, pienso que se ha idealizado más de lo normal tanto a los “héroes” como las acciones que hicieron para darnos “un país independiente”. Recuerdo mis clases de Historia en la primaria, en las que me decían que: Hidalgo es el padre de nuestra patria porque él logro liberar a los esclavos y se preocupo porque todos tuviéramos un lugar mejor donde vivir y por eso mismo, se llevo a cabo la independencia. Sin embargo, los libros de texto nos ciegan con este tipo de visiones de la Historia: un proceso evolutivo en el cual siempre se ha preservado hacer el bien para que otras generaciones hagan lo mismo que se hizo en la antigüedad por el país. Esto me es alusivo a una especie de “identidad nacional” que nos quieren forjar como “buenos ciudadanos y mexicanos”.
Creo que este tipo de visiones nos ciegan a la realidad, nos hacen fanatizarnos sobre algo que ya pasó, que ya fue y que nos es contado de manera manipulada[10], ya que, en primera instancia la Historia  no se debe entender como un proceso de progreso, para ello, me encuentro de acuerdo con la enunciación que hace Schopenhauer en su apéndice titulado “Sobre la Historia” en su texto El mundo como voluntad y representación en donde dice: “la idea de transformación histórica, son sólo ilusiones”[11].
La Historia para Schopenhauer es interpretada de manera subjetiva, se relata mas no hace un progreso ya que el ser humano y sus aspiraciones no dejan de ser las mismas, por lo que se sigue que la esencia de la existencia humana “no puede modificarse”, ya que, la experiencia del hombre siempre va dirigida al dolor, a la carencia, a la vileza y a la bajeza. Y creo que esto es más que cierto, la esencia del hombre, conforme la Historia nos la presenta, es la incesante persistencia por obtener el dominio[12], ese poder que corrompe las buenas: ideas, intenciones, metas y todo lo positivo. Este dominio es justificado por el relato de la Historia como una especie de: si se hizo eso en el pasado para preservar un bien, se debe de hacer lo mismo para obtener los mismos resultados. Y por consiguiente, podemos volver a notar que el dominio y la justificación del mismo son presentados por la Historia.
Retornando a la postulación nietzscheana, creo que nuestro país tiene un exceso de Historia monumental y anticuaria, y una carencia de Historia crítica. Esto es más evidente en cuanto a cómo es relatada la Historia en la educación básica, con omisiones que son fundamentales para entender el proceso del porqué se dieron las cosas, en este caso, la idea principal de la independencia mexicana que fue: la separación económica y política de España y no tergiversar que el padre Hidalgo se apiado por los pobres indígenas explotados y con el desarrollo de la misma logró liberarlos del yugo del dominio. Creo que aquí encontramos una justificación de porque la  lucha de independencia fue benéfica para los criollos: luchar por obtener el domino, en este caso, de la Nueva España.
Y sin embargo, “monumentalizamos” nuestra Historia a tal grado de fanatizarnos, tergiversando lo que fue, para hacernos de una identidad, de un nacionalismo. Ejemplo de ello, son nuestros monumentos, las placas que llevan mensajes de aliento, veneración y sumo agradecimiento de lo que “hicieron por México”, esas frases de: “murió por la patria”; esas conmemoraciones una vez al año, la ceremonia del grito de independencia encabezada por el presidente de la republica. Creo que esa es la primera manifestación de que, tenemos un exceso de Historia monumental, de esa descripción mítica manipulada y de idealización del pasado. A su vez, esa misma, nos lleva hacia una veneración incesante, a esa adicción de recordar y añorar los buenos tiempos, nos enfermamos de melancolía, de ese sentimiento de anhelo por regresar a lo pasado, de seguir un presente dentro del pasado mismo. Nietzsche describe al anticuario de esta manera:
El sentido anticuario de un individuo, de una comunidad, de todo un pueblo, tiene siempre un campo de visión muy limitado, no percibe la mayor parte de fenómenos, y los pocos que percibe los ve demasiado cerca y de forma muy aislada. No puede evaluar los objetos y, en consecuencia, considera todo igualmente importante y, por eso, da demasiada importancia a las cosas singulares.[13]

  Creo que eso es lo que pasa cuando gloriamos más de lo normal a nuestra Historia, en lugar de comprender esos fenómenos que por alguna razón se dieron, queremos que de una u otra manera se vuelvan a repetir. Si no llegamos a una comprensión de la Historia como fenómenos que ya fueron y que jamás se volverán a repetir[14], seguiremos en un fanatismo por querer volver a ser un Miguel Hidalgo, un Aldama, un Vicente Guerrero, una Josefa Ortiz y creo que no se trata de eso. En algún rasgo creo que se nota un sentido anti nacionalista, pero no es así, yo me siento orgullosa de ser mexicana, pero no con una tergiversación de lo que fue, sino lo que trato de proponer es ser más analíticos, que hagamos uso de una Historia crítica, que nos  documentemos, para así tratar de comprenderla y poder juzgarla para dar paso a lo nuevo.
 Anteriormente, yo era una personita[15] fanatizada por todo lo que hicieron los que algún día considere mis héroes preferidos. Hasta que cursando el bachillerato, junto con mis clases de Historia y Filosofía de México, sometimos a un análisis, con fuentes más especializadas, de cómo se dio este proceso. Mi sorpresa fue tal, que llegue a sentirme antipatriota, sin identidad, empecé a ver como los intereses de dominio estaban por encima de los intereses del pueblo, de los indígenas, de los demás. 
Me di cuenta que fui muy ingenua al creer que Hidalgo realmente quería libertad integra para los indígenas explotados, entendí que el Artículo segundo de la Constitución Mexicana[16] no fue iniciativa de Hidalgo, me di cuenta que él los utilizo para tratar de conseguir su objetivo: la independencia de España. Exactamente estas fueron las palabras que leí en el texto de Historia de la filosofía en México de José Manuel Villalpando Nava:
“El pensamiento libertario de Hidalgo, no se plasmo en un escrito; no es una doctrina; es, fundamentalmente, una expresión del gran sentido moral con el que participo en la lucha, y que, movido por él, tuvo que enfrentar la crudeza de su realidad en la violencia, y la pena que ésta le causo en su conciencia.”[17]   

Nos dice más adelante, en su mismo texto, en palabras de Luis Villoro[18] el dolor de Hidalgo en cuanto a la muerte de todos los indígenas que lucharon por su causa:
En las horas postreras, el cura de Dolores percibe con lucidez asombrosa el problema moral que habrá de preocupar a toda la historia posterior de su patria y que podemos condensar en dos palabras: violencia y libertad, Hidalgo siente que los actos de violencia cometidos ya no podrán justificarse con acciones posteriores, pues la muerte no concede plazos; entonces llora sobre ellos. En las declaraciones de su proceso judicial nos deja el testimonio de su dolor…[19]
Aquí me entra la pregunta de si efectivamente era liberar a los indígenas del yugo del dominio o simplemente usarlos como medios para llegar a su fin. Entonces si es lo primero, ¿por qué los mando a la lucha si el que tenía que luchar era él junto con los “libertadores”? ; Si fue lo segundo, a un estilo maquiavélico, por qué sufre o se siente mal si “el fin justifica los medios.” Esto no quiere decir que si fuese lo segundo no tendría que sentir culpa, sino que estaría consiente de que todo esto iba encaminado a un bien. Por lo que se me hace alusivo a que sabía que su causa no era justa y dispareja. En cuanto a la posición de sentirme orgullosa de este movimiento de lucha por lograr una “independencia”, no estoy muy entusiasmada y feliz por lo que se cree realizado, sino que me siento decepcionada y creo que no lo hemos logrado aún, creo que no somos independientes y estamos muy lejos de serlo, ya que, seguimos dependiendo, no de España, pero sí de Estados Unidos. Un ejemplo de nación independiente sería Cuba, aunque está sometida a una dictadura y no hay democracia, pero no depende de ningún país para subsistir, ellos sí han demostrado ser independientes y haberse liberado de Estados Unidos, pero México creo que todavía le falta visión y ganas de querer ser un país independiente.
Sin duda, creo que he presentado como es que, en efecto, Nietzsche nos hace que a través de nuestra Historia hagamos uso de una crítica para poder ver tanto los aciertos como los errores cometidos dentro de la misma y así, poder comprender lo que fue para dar paso, a partir de esas observaciones, a tratar de encaminar un objetivo a partir de lo que ya llegamos a comprender.
Creo que el empleo de los tres tipos de Historia es sumamente necesario para la vida, ya que, tenemos la necesidad de fijarnos un objetivo, tenemos la necesidad de admirar lo acontecido siempre y cuando tengamos un conocimiento y entendimiento adecuado de ello, y por último tenemos la necesidad de tener un arma crítica que nos pueda, de vez en cuando, abrir los ojos al pasado y a la realidad, que sea esa medicina para quitar ese dolor de cabeza con tantos mitos e idealizaciones de la Historia y así poder comprender el pasado y dar paso al presente y no querer cambiar el mundo hacia el bien o hacia el mal, sino que tratemos de comprender al hombre, sus aspiraciones y  por qué el domino ha persistido y persistirá a lo largo de la misma.
En cuanto a la identidad nacional, creo que hay diferentes maneras de encontrar una y no es necesario irnos a los hechos heroicos para sentirnos orgullosos de ser mexicanos, tenemos riqueza cultural prehispánica, podemos ver la transición de cómo se han fusionado nuestros antepasados con nuestro presente, tenemos mucho más que admirar, de que sentirnos orgullosos, no simplemente de la Historia. Es necesaria y vital, mas no es sinónimo de exceso y fanatismo. Hay que hacer un empleo adecuado de ella y así comprendernos a nosotros mismos.   

Bibliografía citada:
·         Nietzsche, F.  Sobre la utilidad y los prejuicios de la historia para la vida, digitalizado por Librodot.com, http://www.librodot.com
·         Schopenhauer, Arthur. “Sobre la Historia” en El mundo como voluntad y representación, trad. Pilar López de Santa María, Madrid, Trotta, 2009.
·         Villalpando Nava, José Manuel. Historia de la filosofía en México, México, Porrúa, 2002.
Bibliografía consultada:
·         Gral. Galván Galván, Guillermo, Compendio histórico de la Independencia y la Revolución Mexicana, México, SEDENA, 2010 ( Cap. 1 y 2)
·         Vázquez Zoraida, Josefina. “De la independencia a la consolidación republicana” en Nueva historia mínima de México, México, COLMEX, 2007
       Libro de texto
·          Treviño Villareal, Héctor J. (et. al.) Historia de México educación secundaria: tercer grado, México, Ediciones Castillo, 2005 (Unidad 3: La Independencia de México)



[1] En cuanto a la Independencia de México.
[2] Historia, con mayúscula, la empleo en todo el texto debido a que en el español no tenemos una palabra que nos remita a la Historia como materia de estudio de los acontecimientos pasados y suele malinterpretarse con un relato que no tiene mucha relevancia.
[3] F. Nietzsche, Sobre la utilidad y los prejuicios de la historia para la vida, digitalizado por Librodot.com, http://www.librodot.com, pg. 4. Cursivas del texto.
[4] Ibid., pg. 5. Cursivas del texto.
[5] Ibid., pg. 8
[6] Ibidem.
[7] Ibid., pg. 12
[8] Ibidem.
[9] Ibid., pg. 15
[10] Refiriéndome a la idea de que el pasado es una construcción de imágenes manipuladas y que esto genera más problemas que entendimiento de un conocimiento.
[11] Cfr. Schopenhauer, El mundo como voluntad y representación II, pg. 494. (506)
[12] Cfr. Ibidem.
[13] Nietzsche, op. cit., pg. 14
[14] Cfr. Schopenhauer, op.cit., pg. 491  
[15] Refiriéndome a mi etapa de estudiante de primaria y parte de secundaria.
[16] Referente a los derechos de los indígenas. Esto me es alusivo a una estrategia política, como las que conocemos comúnmente de: te prometo tal cosa, si tú contribuyes a mi causa. Una especie de engaño a los indígenas para contribuir a la lucha de independencia. Al pensar esto se me viene a la cabeza, imágenes de una campaña política, como las del PRI, PAN, PRD que tratan de convencer a la gente con promesas que nunca llegaran si es que ellos llegan al poder.
[17] José Manuel Villalpando Nava, Historia de la filosofía en México, pg. 177
[18] Un gran pensador mexicano que más profundamente ha estudiado la ideología independentista.
[19] José Manuel Villalpando Nava, op.cit., pg. 177

sábado, 9 de abril de 2011

El Adiós: inicio de una nueva vida.

 Hoy fue un día medio raro, pero muy bueno. Tuve un sueño revelador para lo que resta de mi vida.  Me di cuenta que ya sé perdonar, inicié a crecer como persona y voy rumbo a conocerme a mí misma. A partir de hoy, inicia una nueva etapa de mi vida. Me di cuenta que sé querer y que aprendí a amar. Hoy ya es una realidad: perdoné a ese querer. Ahora iniciaré a trabajar el perdón con ese amor incomprendido.

 Con ese amor que en vez de tornarse de un color hermoso, se transformo en colores opacos, que le restaron luz a mi vida y a mi corazón. Sé que me llevará tiempo entender porqué el destino no quiso que se dieran las condiciones para que él y yo, gozáramos vivir el amor, para demostrarle que yo sí estaba dispuesta a dar la vida por él, que estaba dispuesta a todo para hacerlo feliz y que ese día a día que viviéramos, fuera lo más hermoso.

Sé que el tiempo, que es tan sabio, algún día me lo dirá y entonces podré decir adiós a ese dolor tan desgarrador, para que venga la calma,  la paz y que mi corazón vuelva a irradiar esa luz, esa alegría. Y cuando eso pase, yo lo recordaré con una gran sonrisa en vez de una lágrima y sin ese dolor que hasta hoy me carcome el corazón.

 A pesar de que no sé nada de él: cómo está, qué siente, qué piensa, si me extraña, si no le importo, si le interesé, si sólo quería ese amor egoístamente para él, siento la necesidad de tenerlo cerca, de estar a su lado, pero sé que aunque el amor que siento por él es inmenso, mi bienestar está primero y por lo tanto tomé la decisión de alejarme por completo de él y su entorno. Aunque sé que no es la solución a mi problema, pero es una alternativa para mi bienestar y para la sanación de mi corazón y de mi alma.

Suena contradictorio, pero prefiero pensar que cabe la posibilidad de que piense o no en mí, a confirmar que efectivamente no piensa en mí, sino en su egocentrismo y egoísmo. A veces pienso en  la idea de "el primer amor". Me pregunto una y mil veces: ¿Qué es el primer amor? Y suelo evadir la idea. Pero hoy tuve la valentía de volvérmelo a preguntar para darle una respuesta, si bien no contundente, pero aclaratoria. ¿Qué es para mí el primer amor?

En un principio lo concebía como en las películas de Disney, quizá porque crecí con ellas, era correspondido, sincero, para compartir toda una vida. Y en cierto punto pues tienen razón y comparto la idea de que éste debe ser sincero y para compartir una vida, también para crecer juntos como individuos, como pareja, como seres humanos. Pero al ver mi situación, se pone en duda todo lo dicho. Quizá porque no fue como en los cuentos, pero sí fue amor a primera vista. Su físico no es muy envidiable, pues no es un galán de película, pero para mí es como si lo fuera. Dicen que el gusto se rompe en géneros y una vez más estoy de acuerdo, ya que lo que a mí me guste, no te va a gustar con la misma intensidad.

Si bien reconozco que fue flechazo y  no sé cómo explicarlo, ya que no sé cómo sucedió. Lo único que sé es que el destino había decidido unir por un lapso pequeño nuestras vidas para que: se conocieran, convivieran,  admiraran, para que se amaran. Y pues, descubrí que el amor no siempre es equitativo y justo, pues suele ser uno de ellos el que siempre ame mas, sienta más, ría más o llore más. El amor no es en todas las ocasiones como en las novelas con final feliz, pero tampoco con un final trágico, es  un poco de ambos.

En esta ocasión me toco vivir un primer amor raro, en el cual yo soy la persona que ama más, siente más y llora más por la simple y sencilla razón de ser la flechada. Pero ¿qué fue lo que me hizo sentir y amar de más? Quizá fue que demostró de una manera equívoca su admiración por lo que hacía y decía, por esos comentarios aduladores al ver mis creaciones o por nada; cualquier pretexto era bueno para manifestar una palabra bonita, que me llenaba, que me hacía mal interpretar una y otra vez sus verdaderas intenciones hacia mi persona.Una vez que terminó ese ciclo a su lado, me di a la tarea de desaparecer y a su vez de reaparecer por una estupidez, la cual dio origen a éste: mi primer gran y confuso amor. 

Si tan sólo supieras lo mucho que me duele no saber de ti, saber que mentiste para aprovecharte de este amor sincero y, a pesar de todo, aún te amo. Te amo con una pasión desenfrenada que me asusta.  Y sé que toda la vida te seguiré amando porque esto es más fuerte que todo y que todos, hasta que mi misma razón. Sé que éste es mi primer amor porque nunca terminará, porque aunque pase mucho tiempo y vuelva a verte más viejo, más acabado, seguirá mi corazón latiendo a mil por hora como la primera vez que te vi fuera del ámbito profesional, en donde tú y yo ya no estábamos atados por una serie de normas que acatar. En donde ya no eras una imagen de autoridad sino sentimental y muy significativa para mí.

Por todo esto que expreso aquí, que quizá nunca llegue a ti, siento que es razón suficiente para no hacer mal sano un amor que es lo más bello que me pudo pasar en esta existencia, en esta vida, en este sitio.

Sé que para ti suena incongruente que me aleje del amor, que no luche por él, que no enfrente lo que siento, pero no tiene caso que lo haga cuando tú nunca fuiste sincero conmigo, siempre encontraste excusas para huir de las situaciones que te ponían en aprietos, que no me dejaste estar a tu lado cuando más preocupada estuve por ti, que tú decidiste hacerme a un lado de tu vida.

Ahora soy yo la que decide irse por mi bien, por mi corazón que está hecho trizas por tu falta de honestidad, por tus desprecios, por tu indiferencia. Sé que será un camino difícil de recorrer, pero lo lograré. Haré lo posible para amarte sin dolor, sin esta llaga que está al rojo vivo por tus mentiras, por tu ausencia y por tu falta de amor a ti mismo. Ya que si no sabes querer a los que están a tu alrededor, es que no te quieres y aceptas a ti mismo. Ese amor propio, al que siempre sueles apelar, lo único que demuestra es tu egolatría, tu egoísmo, tu falta de amor.

Yo no soy quién para señalar errores, pero si puedo expresar lo que siento y lo que veo. No pretendo cambiarte, ya que tu esencia de ser humano no cambiará, pero si puedes iniciar por darte el chance de ver quién eres y no solo observar los errores ajenos, puesto que tú al igual que todos los tienes.

Sin nada más que agregar, estoy lista para dejarte partir, porque te amo y quiero que seas feliz, porque quiero conocer la parte positiva que el amor tiene preparada para mí, te dejo.

 Duele, sí y mucho, el dolor se mitiga, pero los daños emocionales por amores mal sanos, dejan secuelas que nunca puedes borrar.

Adiós, te deseo de todo corazón la felicidad del mundo, y sé que llegaré a comprender y perdonar todo lo que ese dolor me hizo pasar.
 Me quedo lo mejor. Buen viaje, hasta nunca. 


http://www.youtube.com/watch?v=UTB15NUebSE

CANCIÓN: ADIÓS
INTERPRETE: GUSTAVO CERATI

sábado, 29 de enero de 2011

La eliminación de carreras improductivas para la sociedad ¿ las Humanidades y la Filosofía como "carreras improductivas para la sociedad"? [iniciativas de Lujambio Secretario de SEP]

En estos días, leí una nota que me dio una profunda tristeza y rabia al mismo tiempo. En el periódico El Universal, Lujambio dijo ante el sector empresarial que la SEP buscará eliminar carreras socialmente improductivas. ¿Estará la filosofía entre ellas? [supongo que la respuesta efectivamente es afirmativa, ya que la lucha anterior de eliminarla de los planes de estudio de la educación media superior, la vencimos, y les salio el tiro por la culata, al no hacer los acuerdos que publicaron y hasta ahora no la han aplicado el acuerdo. Aquí la prueba: (Fuente: Observatorio Filosófico de México) http://www.ofmx.com.mx/comunicados/#Declaracion_del_Congreso_Interamericano_de_Filosofia ]
 Al ver estas declaraciones del que se dice Secretario de Educación Publica, creo yo que de nuevo tendremos que dar batalla ante esta necedad de eliminar "carreras inútiles".

Analicemos bien la situación: 
Lujambio dice : " carreras socialmente  improductivas". La idea central de Lujambio creo yo, es que las nuevas generaciones cumplan con una función simplemente sencilla y benefica para los sectores empresariales en cuestión a mano de obra y generar ingresos para el país, y entonces dice él, estarían cumpliendo su función social. Pero entonces, ¿quieren una juventud incapaz de usar la cabeza para hacer un buen uso de su empleo, de su vida y que seamos una especie de robots mecanizados hacia los intereses económicos? 
Yo en lo personal ¡no estoy deacuerdo!.

Tiene mucho tiempo que he leído, oído, visto en TV... hablar sobre la "crisis económica" que si ya salimos de ella, que si no, que la alza a la canasta básica, que la baja del dolar etc etc... pero nunca he oído hablar sobre la CRISIS SOCIAL que venimos viviendo durante años y años, y que va tomando un crecimiento cada vez más aterrador.  No quiere decir que esté restando importancia a la economía, ya que sin ella no podríamos vivir en cuestiones básicas, pero así como es importante la economía en nuestras vidas, la sociedad es el medio en que día a día nos desenvolvemos como seres humanos y seres sociales.

Entonces a Lujambio no le interesa que seamos seres que necesitamos pensar para vivir armónicamente en sociedad, sino que para él la sociedad es en su conjunto, las personas que atribuyen los intereses económicos y que gracias a ello podremos ser mas capaces de desarrollarnos en sociedad... coincido que el sector económico sea indispensable para la vida social basica, pero no podemos darnos el lujo de subestimar materias o carreras que por el hecho de no producir cosas físicas o con aportes prácticos o certeros como la ciencia, la economía entre otras cosas, no sean validas como las anteriores.

Si bien, la Filosofía, nos da grandes aportes para el entendimiento de nuestro medio a diferentes niveles, nos da panoramas distintos de la historia del pensamiento y de las diferentes etapas que hemos vivido como seres humanos inmersos en esta existencia. Y creo yo que para saber como funciona nuestra sociedad es de suma vitalidad que desarrollemos nuestro pensar y que para que suceda ésto, entendamos primero como es que funciona, y las maravillas que podemos producir para el mejor empleo de la sociedad y de una vida social mas venidera. 

Creo yo que, si nuestros regentes se adentraran un poco a lo que esta materia y las Humanidades nos aportan en general, nuestra sociedad tendría un cambio mas alentador para todos. Y mejor aún, que si los creadores de nuevas reformas educativas, estudiaran un poco de las aportaciones que las Humanidades ofrecen a la educación en general [ refiriéndome desde Preescolar hasta Superior] éstas tendrían reformas que de verdad ayudaran al progreso de nuestro sistema educativo. 

Pero también creo que no todo el peso lo debe llevar la Filosofía, también pienso que la docencia no es cuestión solo de pararse frente a los alumnos y tratar de explicar temas básicos, sino que también es de suma importancia la  vocación docente ya que sin ella, ni veinte mil reformas educativas, ni la filosofía puede hacer el milagro de mejorar el sector educación del país.

Para concluir esta entrada a una problemática que sigue vigente, les dejo dos  textos que encontré en el internet uno referente a la problemática del incumplimiento de los acuerdos de la SEP; otro referente a una sesión del Consejo Universitario celebrada en abril del 2010 y un video con la entrevista que se hizo al Dr. José Narro Robles  Rector de nuestra Máxima Casa de Estudios, la UNAM. 

Pero debemos hacer esas palabras y reflexiones una realidad, así que los invito a que sigamos uniendo esfuerzos...
Reflexionemos y tomemos acción. 
Les mando un saludo,  



La eliminación de las Humanidades y la Filosofía
en la actual Reforma Educativa de la Educación
Media Superior
Fuente:Revista Dialéctica, Año 33, Número 42, Invierno 2009 - Primavera 2010
A diferencia de las anteriores reformas educativas en el nivel medio superior que han implicado fuertes debates en la Cámara de Diputados, como ocurrió con la introducción del positivismo por Gabino Barreda ola educación socialista, y que tuvieran una gran repercusión en el conjunto de la sociedad, el gobierno actual decidió una estrategia discreta, a través de la publicación, en el Diario Oficial de la Federación
de varios Acuerdos (442 y 444, publicados el 26 de agosto y el 21 de septiembre de 2008, respectivamente) de la Secretaría de Educación Pública, por medio de los cuales se emprendió una “Reforma Integral de la Educación Media Superior” (RIEMS) de gran trascendencia, porque se trata de la conformación de la mentalidad de millones de jóvenes que, a partir de los análisis realizados por los especialistas, en su mayoría no alcanzarán a cursar estudios superiores. Así que, por lo pronto, llama la atención que la comisión de educación de la Cámara de Diputados no se haya pronunciado al respecto. 
¿Cuál es el sentido de esta reforma educativa? A nuestro juicio, las autoridades gubernamentales consideran que si a los jóvenes se los prepara para cubrir las necesidades básicas de las grandes transnacionales, que se reducen a saber inglés, computación y algún oficio, basta y sobra para que cumplan su función en la sociedad. Se trata entonces de que reciban una educación tecnocrática elemental para el funcionamiento del mercado. Para ello, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), organización de los 
grandes países altamente tecnificados del mundo (entre los cuales poco o nada tienen qué hacer México y Turquía), ha exigido que sus países miembros trasladen los criterios que ellos están poniendo en marcha 
y que implican la prioridad de la mercadotecnia frente al desarrollo de las humanidades. Éste es el sentido del “Plan Bolonia” para la educación superior en Europa, el que ha merecido un fuerte rechazo por parte de muchos ciudadanos, y también es el sentido de lo que se ha llamado “sociedad del conocimiento”, que implica la creación de grandes centros de investigación auspiciados por el gobierno y las empresas privadas para beneficio de estas últimas. En nuestro país también están fundándose estos nichos, denominados “ciudades del conocimiento”. y que servirán, en otro nivel, para el desarrollo de la ciencia 
y de la técnica en beneficio de las transnacionales.(5° editorial)

Para cumplir el propósito de educar a los jóvenes, la OCDE ha creado el método de competencias que está siendo aplicado en todos los niveles de la educación. Aquí también llama la atención que, hasta 
ahora, no se haya debatido este método a fondo para saber cuáles son sus alcances y cuáles sus límites. 
Por lo pronto, en la educación media superior la reforma está definida por el método de competencias y éste ha tenido graves consecuencias para las humanidades en general y para la filosofía en particular. En los documentos básicos de la riEms, las humanidades desaparecieron como tales; las disciplinas filosóficas que tradicionalmente se enseñaban en la preparatoria, como la Ética, la Estética, la Introducción a la Filosofía y la Lógica, fueron excluidas y “lo filosófico” ha sido desplazado hacia un sector que denominan “transversalidad”, el cual supone su inclusión subordinada en algunas disciplinas de carácter social.

 Así, en su forma inicial, la reforma contemplaba las áreas disciplinares de matemáticas, ciencias naturales, ciencias sociales y comunicación. Dentro del área de ciencias sociales se incluyó la historia; y en la de comunicación, la literatura, como si esta última sólo tuviera la función de enseñar a los estudiantes a leer y escribir. En esta reforma no se incluyó como materia obligatoria la Psicología que, bien impartida, podría ser de gran ayuda para los jóvenes que sufren una crisis natural de evolución, a la que deben agregar la profunda crisis social y de valores en que nos encontramos.  

Desde que el Estado juarista fundó la Escuela Preparatoria se definió que la educación que impartiría el gobierno tendría que ser laica y científica. La comisión integrada en 1867, presidida por Gabino Barreda, propuso, y la Cámara de Diputados aceptó, que el plan de estudios fuera presidido por la Lógica, a diferencia de lo que planteaba Auguste Comte, pero también se dio un lugar preponderante a una ética laica y a una formación estética, a pesar del cientificismo subyacente. Más tarde, Justo Sierra reivindicó la filosofía, y José Vasconcelos, al fundar la Secretaría de Educación Pública en 1921, consideró que era necesaria una formación predominantemente humanística. 

El actual gobierno, por el contrario, ha reducido la ciencia a la técnica y ha eliminando las humanidades.
Frente a ello, en marzo del año pasado, la comunidad filosófica, apoyada por la comunidad científica y por la cultural, inició una respuesta masiva en contra de estas exclusiones. Durante varios meses la prensa dio cuenta del profundo error que implicaría la exclusión y las autoridades no tuvieron menos que rectificar mediante la emisión del Acuerdo 488, en cual se consideraba el área de humanidades como independiente, aunque mantuvo una denominación equívoca para el área disciplinar: “Humanidades y las Ciencias Sociales” aunque definiendo, debido a la presión del Observatorio Filosófico de México, que se trataba de dos tipos de disciplinas cuyo contenido epistemológico (6° editorial) era diferente.
 En el mencionado acuerdo se estableció también que las disciplinas filosóficas de Ética, Lógica, Introducción a la Filosofía y Estética serían obligatorias para todos los estudiantes. Sin embargo, hasta ahora, ninguna escuela ha modificado sus planes de estudio y, tanto las humanidades como la filosofía, brillan por su ausencia. 
¿Qué ha ocurrido? Ahora las autoridades han expuesto otro argumento: que, de acuerdo al método de competencias, el concepto “disciplinas” no equivale a “asignaturas” y que, por tanto, sigue siendo 
aleatorio el hecho de su inclusión en los planes de estudio. A cambio han aceptado que se establezcan unas “competencias filosóficas” que tienen la función de velar por un enfoque supuestamente filosófico que aparecería “aquí o allá” en los planes de estudio. Esta argumentación implica una interpretación torcida del Acuerdo 488 con el propósito de mantener sus anteriores decisiones: que la filosofía sea “aleatoria y no obligatoria”, y que sea “transversal y no autónoma”.
La necesidad de que las disciplinas filosóficas se ofrezcan a los estudiantes en forma autónoma son evidentes: en un país en crisis, como el nuestro, se requiere que el joven tenga armas para enfrentar los dilemas éticos; se requiere una lógica para argumentar sólidamente; se requiere que conozca las múltiples funciones de la filosofía y, en particular, su concepción crítica y finalmente se necesita una educación estética sostenida por una base cultural sólida que contribuya a que el individuo pueda situarse en el mundo y tenga la inventiva suficiente para poder sobrevivir. Un analfabeto cultural, como el que pretenden instruir, quedará expuesto a la alienación pública fomentada por los medios electrónicos de comunicación y por los mensajes de una Iglesia conservadora y retrógrada como la nuestra. 
Urge, entonces, que la comunidad filosófica, junto a las de historia, literatura, lingüística, antropología y psicología, levanten de nuevo su voz y defiendan enérgicamente la dimensión humanística y filosófica en la educación media superior y no permitan que se fomente la ignorancia, la sumisión y la dependencia de nuestra juventud. 
(GVL)
Enero de 2010

FUNDAMENTAL, LA ENSEÑANZA DE LA FILOSOFÍA PARA LA FORMACIÓN DE LOS ESTUDIANTES: CU
Antigua Escuela de Medicina.
14:15 hrs. 07 de abril de 2010 
• El máximo órgano de la UNAM manifestó su preocupación porque ésta no fue considerada inicialmente como un capítulo expreso en la Reforma Integral de la Educación Media Superior
• También externó su rechazo más enérgico a la violencia y su incremento, lo que ha causado innumerables muertes en el país
El Consejo Universitario expresó hoy su absoluta convicción de que la filosofía, las humanidades y las ciencias sociales en general son fundamentales para la formación de los estudiantes de los niveles previos a la educación superior.
El pleno del máximo órgano colegiado de la UNAM emitió dos pronunciamientos.
En uno de ellos, dirigido a la comunidad universitaria, a la Secretaría de Educación Pública (SEP) y a la opinión pública, manifestó su preocupación porque la enseñanza de la filosofía no fue considerada inicialmente como un capítulo expreso en los contenidos de la llamada Reforma Integral de la Educación Media Superior, y en razón de que los acuerdos para su inclusión no han sido puestos en práctica plenamente.
Además, solicitó que se implanten todas las acciones que aseguren que no existirá merma alguna en la enseñanza de los contenidos de las ciencias referidas y en particular que se dé pleno cumplimiento al acuerdo de la SEP que establece la obligatoriedad de las disciplinas filosóficas de ética, estética, introducción a la filosofía y lógica a nivel bachillerato; así como la separación de las humanidades de las ciencias sociales, por ser cuerpos distintos de conocimiento.
En el otro, también dirigido a la comunidad universitaria y a la opinión pública, acordó manifestar su preocupación y rechazo más enérgico a la violencia y su incremento, lo que ha causado innumerables muertes en nuestro país. En particular, lamentó profundamente el fallecimiento de universitarios y valiosos estudiantes, y expresó su solidaridad a sus familias.
Pidió a las autoridades de todos los niveles un programa integral que garantice las condiciones de seguridad de nuestra sociedad, con énfasis en la generación de más y mejores oportunidades de estudio y de trabajo, para atender las necesidades de nuestra juventud.

Aquí está la entrevista con el Rector de la UNAM, el Dr. José Narro, en el XVI Congreso Interamericano de Filosofía, que se celebró el pasado diciembre en Mazatlán. Eduardo Sarmiento entrevista al rector sobre el estado actual de las Humanidades. Diciembre 2010 [fuente CEFILIBE]